jueves, 5 de marzo de 2020

Carta de Nix al ángel híbrido - 1/03/2020

Elian, 
Nuestros tiempos no coinciden. Noche tras noche nos cruzamos, pero apenas podemos mirarnos. La vorágine de tus misiones y la pasividad de las mías se contraponen a mis deseos. Nuestras miradas se buscan y por unos instantes se encuentran. Tu mirada me dice mucho cuando la encuentro, pero no sé si vos sabes leer la mía. Mis demonios desean volver a bailar con los tuyos. Yo solo quiero acostarme en el pasto a disfrutar de las estrellas. 
Sé que este no es nuestro momento, el destino se interpone, y no lo podemos cambiar a nuestro antojo. Pero ya va a llegar nuestro momento, para que se frene el mundo y olvidarnos en un universo diferente, o simplemente mirar las estrellas, y si tus demonios están de acuerdo los míos los invitaran a danzar hasta la salida del sol.
Vientos de cambios se avecinan. El invierno está llegando a su fin. Lo siento en mi interior, en mis huesos. Con tu entrenamiento lo vas a sobrellevar, pero yo debo retirarme a recuperar las fuerzas que desperdicie para volver con más energía. 

Me despido hasta el próximo atardecer...
Ya nos encontraremos y será nuestro el universo, al menos por unas horas infinitas hasta que salga el sol.
Nix

martes, 25 de febrero de 2020

Volar - 30/01/20

Desde que tengo uso de razón recuerdo a mis alas atrofiadas, magulladas. Nunca intente extenderlas, miedo, incertidumbre, no lo sé con certeza; pero no intentaría elevarme. Un día me di cuenta que tenía un par de grilletes en mis tobillos. Busque en mi interior fuerza y coraje que estaba demasiado oculto, pero así logre romper las cadenas que me unían a la tierra y sin darme cuenta me estaban lastimando. Fue osado cortarlas y en el intento que no lastimar a nadie. Empecé a volar pero no demasiado alto, muy de a poco y sin guía, pero siempre cerca del suelo. Disfrutaba del paisaje, podía llegar más lejos que antes pero aun conservaba en el fondo miedo de desplegar mis alas en todo su esplendor, miedo de lastimarme, miedo de que duela, miedo de todo.

Un día la vida se encargó de ese miedo, me arrancó una de mis alas, si bien me dolió no fue tanto como el dolor que imaginaba. Por primera vez en mucho tiempo no me sentía temerosa o defectuosa o rota. La vida me empujo por un acantilado, de esos a los que no me quería acercar por miedo. En ese momento tuve que desplegar mi única ala, y de pronto estaba volando. Por primera vez sentía que no estaba incompleta, la contrario me sentía más completa que en toda mi vida; por primera vez me sentía totalmente libre. El viento me sostenía, me elevaba. Mi ala se agitaba, la ví por el rabillo del ojo, tan brillante, colores translúcidos y metalizados, con bordes afilados, pero texturas plumosas; hermosa por donde se la vea. En ese momento ver la tierra desde arriba me pareció hermosa, tanto que nunca la quise volver a pisar. Así es como decidí que nunca dejaría de volar por nada ni por nadie.

viernes, 31 de enero de 2020

Diario de Nix - Aliados - 16/01/2020

Un año que se va, un año más en mi historial. Queda atrás la lucha por retornar a mi lugar, simplemente deje de gastar energía en esa misión y me resigne a usar un 2% de mi capacidad para resolver las misiones asignadas al clan de neófitos, ya aparecerá algún clan interesado en una vampiresa experimentada y con misiones exitosas en su haber. 
Todo estaba en calma, pero un vampiro dejó su misión sin concluir, quedaba poco tiempo y aparentaba ser exitosa, esa fue una pequeña chispa que podía haber desatado una catástrofe que se previno mas sí el vampiro responsable de la misión hubiese seguido algunos consejos esa chispa ni hubiese existido.
El líder de los vampiros le asignó lo que faltaba de la misión a la vampiresa hada híbrida, dado que ella había estado en la fase uno, y la dos no era muy distinta. Por mi parte, como todo estaba demasiado tranquilo, me dispuse a brindarle toda la ayuda que necesitase. Yo también había participado de la fase uno. Empezamos a ejecutar lo que faltaba para concluir la misión, pero nos dimos cuenta que concluirla era imposible pues había demasiados cabos sueltos.
Los que encargaron la misión comenzaron a solicitar explicaciones. El único que hablaba era el líder de los vampiros. Se aceptó que la misión quedase inconclusa por un tiempo, pero en un periodo que nos impusieron se debe determinar cómo solucionar los cabos sueltos. 
Armaron un selecto grupo con bastos conocimientos en este tipo de misiones para poder responder y comenzar a planificar la solución para finalizar la misión. El grupo está compuesto por híbridos y vampiros. El líder de los vampiros, propuso que yo esté para aportar conocimiento, aparte que tengo que prevenir que ese tsunami llegue a los neófitos. Ayudaré con todo mi conocimiento a la vampiresa hada, que aparte de ser una excelente compañera de equipo, es mi amiga. También está el ángel híbrido, el aportará todo su conocimiento técnico y ayudará a los demás híbridos. 
Bromeó con el hecho de que parte del equipo principal en esta misión somos los originales de la fase uno, que no se podía haber contado con otro equipo y que somos los más preparados para este tipo de situaciones. Me trae algunos buenos recuerdos toda la sinergia que se da entre los miembros. Aunque esto sea temporal disfruto los momentos con ellos.
Esta misión no será fácil para nadie, pero tres de nosotros tenemos los conocimientos necesarios guiar al resto del equipo en esta fase. Con viento en contra yo creo que vamos a lograr afrontar los obstáculos que nos presenten y saldremos airosos. Aparte que estamos en un punto en que vamos a requerir de todos los aliados que tengamos.
Sé que tengo aliados que no se encuentran en el equipo pero pueden aportarme datos y ayuda cuando lo necesite. No son tantos como los del ángel híbrido, pero en el transcurso de misiones he recolectado algunos. Uno de ellos es un híbrido, amigo del ángel híbrido con el que no empecé con el pie derecho, básicamente el siempre renegaba de mi y yo de él, poco a poco fuimos cediendo, conociéndonos y adaptándonos a nuestras maneras, así fue que terminamos siendo aliados. Algunos licántropos siguen escuchándome como si siguiese ocupando un lugar en el clan de los vampiros, a ellos también los consideró aliados, y a la vez yo sé responder cuando ellos lo requieren. 
Conozco al equipo y sé que lograremos concluir la misión de una manera exitosa.