Elian,
Cómo olvidar esa tarde, en la que vimos la llegada de la luna y las estrella, pero creo que lo mágico fue como se escurrió el tiempo, que sin darnos cuenta ya estaba llegando nuevamente el sol. Tus demonios me volvieron humana por una noche. Experimente sensaciones que había olvidado. Tus demonios son tan dulces que no parecen demonios, pero supieron exactamente cómo dominar a los míos.
Tenes razón cuando intuís que estaba mirando más allá del color de tus ojos, aunque sean de ese color café que me hipnotiza estaba mirando tu alma, es tan pura, tan transparente que me atrapó.
La otra noche te vi rodeado de oscuridad, tus demonios simplemente se divertían. Así como te vi, vos me viste, vestida de oscuridad, viste una parte que no les muestro a todos. Me alegra que te haya gustado mi oscuridad, pero el que brillaba esa noche eras vos no yo.
Comprendo tu retroceso, no te juzgo. Mis demonios son dominantes, demasiado oscuros, y aunque tus demonios quieran demostrar lo contrario, son demasiado inocentes. Nunca me voy a aburrir de buscar a un ángel que tiene demonios en su interior, menos cuando nunca lo pensé como víctima. Va a llegar el día en que tus demonios pierdan el miedo pero no la inocencia, y ese día van a poder enfrentar lo que sea.
Me despido hasta que el destino decida volver a cruzarnos…
Hasta el próximo atardecer…
Nix