Sé que estas ahí. Sé que me observas. Sé que me ves. Mi
instinto me dice cuando estas cerca. Trato de contener la ansiedad que tengo
por escuchar tu nombre, no por tu nombre en sí, si no por tenerte cerca,
escuchar tu voz, sentir correr adrenalina por mis venas y volver a sentir como
un mortal siente la anticipación.
No sé cuanto más podré contenerme de no correr hasta quedar
frente a tus ojos café. Que no te asombre que conozca ese detalle, si bien
nunca estuve tan cerca tuyo, en todo este tiempo pude observar cada mínimo
detalle, como lo es el color de tus ojos. El color de una de mis bebidas
preferidas cuando era mortal, café intenso; lo que tomaba cuando tenía que
estar despierta durante largos periodos.
Por favor no te alejes si me ves correr hacia vos, si lo
hago es porque ya no puedo contener las ganas de escucharte, de tenerte
enfrente mío.
Me despido hasta volver a cruzarte
en un nuevo atardecer.